RUTA 1:
	-La Roda
	-Tomelloso
	-Bargas
	-Molina de Aragón
	-Mota del Cuervo
Relato: Volverán las oscuras golondrinas
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así cómo el deseo de avistar brillantes amaneceres, con cuya magia reverdecer viejos laureles.
Viejos laureles en forma de anhelados amores, que por alguna que otra cuestión, con o sin razones, normalmente sólo sería capaz de explicarlas los avatares del destino.
Sobrevuelan sobre Joseph las oscuras golondrinas, pero él las tiñe de ocre y oro con las imágenes de sus más fanáticos, ansiados o deseados amores.
Por ejemplo, él recuerda a Laura, con quien vivió hace años una historia de locura, morando muy acurrucados en una minúscula buhardilla en lo alto del campanario.
También recuerda a Leti, quien le propinó un mordisco en la muñeca, permaneciendo inalterable en el tiempo su tórrida tormenta.
Sigue soñando con Sol, su sueño de amor desde pequeño, mimosa, elegante, esbelta y altanera, a la que un encuentro real, con la creencia concebida de la casualidad,
aunque más bien no fue esto último lo que los hizo encontrar en la Plaza del Altozano, si no la fuerza y la magia del deseo, cuyo poder se acentúa y se convierten en leyenda
en un simple suspiro.
De compartir unos copos de maiz por un sendero caprichoso intimamente embellecido, a irla a buscar al centro de estudios donde ella cursaba Relaciones Públicas
Internacionales, de compartir un coqueto apartamento en el centro, convirtiéndolo en un auténtico nido de amor donde lo principal era la cama, a lo que ha sido hoy
levantarse y ver sobre la almohada un pequeño sobre blanco cerrado, con una nota manuscrita con letras de tinta china:
"Joseph, lo siento, he de marcharme..
Quizá no sean éstos los tiempos para nosotros por entero..
Te llevaré en mi memoria, pues cómo yo te amé, ni tan siquiera alguna vez lo intenté..
Quizá algun día, cuando resolvamos nuestras dudas y sombras, cuando nos atrevamos a decidir por nosotros mismos, cuando hayamos superado el pasado, quizá en ese momento,
si el destimno lo tiene a bien, nos volvamos a encontrar. Firmado: Sol."

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Nos encontraremos mañana por la mañana (alejandro, 762)
en el centro comercial elegirás tu destino (leticia, 6290)
que no se puede comprar ni pagar (maria, 4043)
ese es el sentimiento que tengo hacia mis padres (david, 6123)
un sentimiento que no consigo explicarme ni desterrar (ana, ahc1968m)
si algún día lo desentierro me llegara la felicidad (jorge, jem1993h)
eterna y siempre seré feliz toda mi vida (Iván, ibm1993h)
si serenos felices para hacer ganar toda la vida (Mauricio, msv1998h)
mientras tanto disfrutaremos de la vida, nos iremos de vacaciones y lo pasaremos muy bien (Virginia, vml1994m)
y ser siempre un/a chico/a verdadero/a y sincero/a (Ana Cristina, acmr1994m)
y disfutrar la vida al 100 x 100 (LauRa, lgn1994)

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, pensó irónicamente Luis al recordar aquella tarde cuando se le apareció Drago, un fantasma del pasado que le propuso dejar toda su vida en La Tierra a
cambio de mostrarle aquella parte de su pasado que él nunca conoció. La oferta le pareció tentadora y no pudo rechazarla. Tras decir que sí, Drago le llevó
al submundo de las almas, custodiado por los Guardianes de La Muerte, encargados de que las almas errantes no abandonasen el lugar.
Al ver ese entorno tan lúgubre, Luis se sintió desconcertado. El corazón le palpitaba con fuerza. ¿Drago le había engañado? O, ¿acaso entre esas almas errantes habría alguien
perteneciente a su pasado? Era difícil dar respuesta a todos sus temores. Pero ante todo era valiente y se propuso encontrar el camino a su liberación.
Vagó durante mucho tiempo por aquellas oscuras tierras, hasta que de repente se encontró con un extraño etéreo, que se presentó como Jeremian y le contó que en la tierra
había sido un astrónomo que estaba obsesionado con el más allá, pero un día recibió la visita de Drago, conocido como el X Guardián de La Muerte, y le prometió que a cambio
de su vida terrenal le otorgaría el conocimiento de mundos ancestrales, algo que él aceptó. Pero no fue sino otra mentira más de aquel ser malvado que lo único que pretendía
era capturar almas para ofrecérselas a su señor, Ghost’aren, que había conseguido crear un imperio formado por cinco submundos que formaban el Pentágono de Ushrass.
Jeremian le contó que quería vengarse y que si Luis le ayudaba fusionando su alma con la suya ambos conseguirían todo lo que desearan. Luis no tenía otra opción, por lo que se
vio obligado a aceptar, aunque no se fiaba demasiado de Jeremian. La fusión produjo una luz intensa que fue detectada por Drago que acudió veloz al lugar donde provenía y lo
que vio lo dejó atónito, Luis se había transformado en una criatura transparente de enorme tamaño semejante a un ogro. Ambos se enfrentaron en una lucha encarnizada, que se
prolongó durante horas de dura batalla, cuando parecía que ambos contrincantes iban a caer desfallecidos ocurrió algo: Drago se paró de repente, miró a la criatura con un
gesto indescifrable, después sonrió y se esfumó entre la niebla.
Al verse sin rival, la criatura deshizo su fusión y Luis y Jeremian volvieron cada uno a su ser. A lo lejos Luis observó que Drago había dejado a su paso una estela luminosa,
un portal tal vez, se encaminó hacia él y al traspasarlo se vio transportado de nuevo a la tierra.

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"Se encaminó hacia él y, al traspasarlo, se vio transportado de nuevo a la tierra. Todo había cambiado mucho: el mundo iba al revés, la gente andaba con los brazos y comía con los pies.
No sabía lo que pasaba, todo el mundo lo miraba raro y después de salir de casa, despeinado y mirando a nadie, no le importaban las miradas ni cuanto hablaban, porque los recuerdos le golpeaban y le
quemaban con velas y las neuronas le puteaban y el agobio lo encadenaba. No tenía nada que hacer.
Se fue a dar un paseo y se metió en un pajar, y allí se encontraba un viejo tan normal como él; le contó lo que había ocurrido.
Los caraconos les habían cambiado todo. Solo quedaba este viejo que se enterró debajo de tierra durante 4 días.
Los dos intentaron idear un plan para acabar con los caraconos, pero se dieron cuenta que ellos tenían una tecnología muy avanzada que la habían utilizado para hacer que los humanos se volvieran sus esclavos.
Pero el rayo que mandaron no impacto bien y en vez de de convertirse en sus esclavos se deformaron y los dotaron a todos con la misma inteligencia que a los caraconos.
Se unieron todos para destruir a los únicos seres vivos que con tanta maldad odiaban. Los caraconos los rodearon, ellos no tenían salida, el viejo habia visto un hueco
por el que podían escapar de una muerte
segura .empezaron a correr como nunca lo habían hecho en su vida."

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Empezaron a correr como nunca lo habían hecho en su vida…… sintieron tanto pánico que uno de ellos, el más joven, Jorge, se hizo aguas menores en los pantalones,
pero el pobre no dijo ni mú por si los demás se reían. Las chicas, a pesar de tener la fama de ser las más miedosas, no se quedaban atrás y daban las mismas
zancadas que los chicos. ¿Qué les había asustado tanto? Yo diría que su propio miedo, porque en una noche así era normal oír ruidos, murmullos de hojas, hasta
macetas de esas de plástico que se caen sin hacer mucho aire.
Habían ido a experimentar si era verdad eso de que cuando la materia se descompone produce su propio sonido. Lo habían oído en el instituto, y como a esta edad es lo más lógico del
mundo ser curioso, se pusieron manos a la obra: planeando la visita al cementerio para esta noche un poco macabra, no por ella misma, sino por lo que la rodeaba: el cielo amenazaba
tormenta y andaba un aire como si se hubieran soltado todos los demonios, (expresión que siempre decía mi madre en días así).
Al principio, cuando se colaron por la pared, dónde gracias a unas obras de reparación se abría un hueco suficientemente grande para entrar, todos se estremecieron. Para espantar el miedo
que llevaban en los huesos, aunque no lo reconocían, empezaron a cantar, por eso de que “quién canta su miedo espanta. “ ¡¡Antón, Antón pirulero, cada cual, cada cual que aprenda su juego……!!.
Pero de nada les sirvió porque al primer ruido sospechoso corrieron hacia la salida como alma que lleva el diablo. Y cuando creían realmente que alguien les perseguía con perversas intenciones,
su madre, zarandea a Luisa: ¿qué te ocurre? ¡Despierta!..... ¡Ahhhhhh!!! Gracias a Dios que todo había sido un sueño, al fin y al cabo un excitante sueño.

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